¿Cómo dominar la contabilidad para ofrecer un asesoramiento fiscal riguroso y eficaz?

Para realizar un buen asesoramiento fiscal se necesita algo más que el conocimiento de la normativa tributaria. Comprender la contabilidad de la empresa resulta clave para aplicar correctamente la fiscalidad, anticipar riesgos y ofrecer un servicio integral de asesoramiento.
El asesor fiscal ya no puede limitarse a cumplir con las obligaciones tributarias de sus clientes, siendo un mero presentador de modelos tributarios. La creciente complejidad de los impuestos y el mayor control por parte de la Agencia Tributaria exigen un perfil profesional con capacidad de análisis, criterio técnico y visión transversal del negocio.
En la práctica profesional, entre las principales responsabilidades del asesor fiscal de hoy en día destacan:
- Ser capaz de analizar la realidad económica de la empresa.
- Anticipar riesgos fiscales y económicos mediante un enfoque preventivo y estratégico.
- Interpretar correctamente el impacto fiscal de las operaciones empresariales.
- Explicar con claridad las consecuencias fiscales de determinadas decisiones.
- Defender a sus clientes ante comprobaciones o inspecciones tributarias.
- Elaborar un pool bancario para una entidad financiera si se lo solicita su cliente.
En este contexto, la contabilidad para asesores fiscales deja de ser un complemento para convertirse en una herramienta esencial del asesoramiento tributario. Sin una base contable sólida, el asesor no puede ofrecer un servicio riguroso, eficaz e integral.
La contabilidad como base del asesoramiento fiscal
La contabilidad constituye el punto de partida de la mayor parte de las obligaciones fiscales empresariales. No se trata únicamente de una exigencia formal, sino del sistema que permite determinar las bases imponibles de diferentes tributos.
El Impuesto sobre Sociedades es el ejemplo más claro, ya que su base imponible parte del resultado contable, al que posteriormente se aplican los ajustes extracontables previstos en la normativa fiscal. Si el resultado contable está incorrectamente determinado, la liquidación del IS será incorrecta.
Algo similar ocurre con el IVA, donde el correcto registro de las operaciones, la correcta aplicación del principio de devengo y la adecuada clasificación contable de las facturas influyen directamente en la liquidación del impuesto y en la coherencia entre contabilidad y declaraciones tributarias.
Además, la contabilidad cumple una función esencial como soporte probatorio ante la Administración Tributaria. La defensa del contribuyente requiere de la utilización de la contabilidad como respaldo de las declaraciones tributarias.
Qué conocimientos contables necesita un asesor fiscal
Para ofrecer un asesoramiento fiscal riguroso, el asesor no necesita ser un especialista contable, pero sí manejar con solvencia los fundamentos de la contabilidad financiera.
Entre los conocimientos imprescindibles se encuentran:
- El registro de las operaciones habituales conforme a los principios contables.
- El tratamiento contable de activos fijos, amortizaciones y provisiones, con incidencia directa en el Impuesto sobre Sociedades.
- La gestión de cuentas de cobros y pagos, conciliaciones bancarias y control de saldos.
- El correcto registro de operaciones con IVA, incluidas aquellas con un tratamiento específico.
- La interpretación del balance y de la cuenta de pérdidas y ganancias.
- El conocimiento de la documentación contable obligatoria y su relevancia fiscal.
Estos conocimientos permiten al asesor comprender el origen de las cifras que determinan la base imponible de diferentes impuestos, detectar incoherencias y ofrecer explicaciones claras y fundamentadas a sus clientes.
La contabilidad como eje de conexión entre fiscalidad, finanzas y obligaciones laborales
La contabilidad no solo es la base del asesoramiento fiscal, sino que actúa como elemento vertebrador de otras áreas clave en la gestión empresarial que el asesor debe saber integrar en su análisis.
Desde una perspectiva financiera, la información contable permite evaluar la solvencia, la liquidez y la rentabilidad de la empresa, factores que influyen directamente en la planificación fiscal y en la toma de decisiones estratégicas.
En el ámbito laboral, muchos conceptos relacionados con el gasto de personal, como retribuciones, provisiones, indemnizaciones o compromisos a largo plazo, tienen reflejo contable y consecuencias fiscales. Una incorrecta imputación contable puede generar desajustes tanto en las obligaciones laborales como en la fiscalidad de la empresa.
Asimismo, la relación de la empresa con el sistema bancario se apoya necesariamente en información contable fiable, que el asesor debe ser capaz de interpretar y contextualizar. En este contexto, la elaboración y análisis del pool bancario resulta especialmente relevante, ya que permite obtener una visión agregada del endeudamiento y detectar riesgos financieros.
Errores habituales cuando falta base contable
La ausencia de una formación contable adecuada suele traducirse en errores que afectan directamente a la calidad del asesoramiento fiscal y aumentan el riesgo frente a la Agencia Tributaria.
Entre los errores más habituales destacan:
- Ajustes extracontables incorrectos por un deficiente registro contable previo.
- Distorsiones en el resultado contable derivadas de errores en amortizaciones, provisiones o la incorrecta aplicación del principio de devengo.
- Incidencias en IVA por un tratamiento contable incorrecto de las facturas.
- Falta de coherencia entre contabilidad, modelos tributarios y cuentas anuales.
- Dificultades para justificar liquidaciones ante comprobaciones tributarias por una documentación contable insuficiente.
Estos errores contables no solo generan contingencias fiscales, sino que también afectan a la credibilidad profesional del asesor y a la confianza del cliente.
La formación contable y fiscal como pilar de un asesoramiento riguroso y eficaz
Ante este escenario, resulta evidente que el asesor fiscal necesita una formación contable sólida, práctica y bien estructurada. No se trata de acumular conocimientos teóricos, sino de adquirir una base que permita comprender la realidad económica de la empresa y aplicar correctamente la normativa fiscal.
El Curso de Técnico Contable del CEF.- ofrece una formación estructurada que permite comprender la contabilidad financiera y su relación con las obligaciones fiscales, laborales y financieras de la empresa. Está especialmente dirigido a quienes desean iniciarse en el asesoramiento fiscal o reforzar su base contable como soporte de su práctica profesional.
Si lo que se pretende es reforzar el área fiscal, el Máster Universitario en Tributación de la UDIMA es una solución ideal para profesionales que quieran interpretar, aplicar y anticiparse a la normativa tributaria.
José Ramón Fernández de la Cigoña Fraga
Colaborador del CEF.-





